PSICOLOGÍA Y SALUD
VIOLENCIA FAMILIAR
La violencia familiar o violencia doméstica, es el ejercicio u omisión que el miembro de un grupo familiar ejerce contra otro y el cual produce un daño no accidental en el aspecto físico o psicológico. Este tipo de violencia está penado por la ley, aun cuando es un delito no suele ser denunciado. Debido a que la víctima tiene temor, vergüenza para denunciar al agresor ya que forma parte de su propia familia.
Tipos de violencia familiar maltrato infantil
Abuso físico, abuso emocional, abuso sexual.
Abandono físico, abandono emocional.
Niños testigos de violencia, violencia conyugal, maltrato hacia la mujer
Abuso físico, abuso emocional, abuso sexual, otras formas de abuso.
Violencia Cruzada
Abuso físico, abuso emocional, abuso sexual, otras formas de abuso (económico).
Maltrato hacia el hombre
Abuso físico, abuso emocional, abuso sexual, otras formas de abuso (economía.).
Maltrato ancianos
Maltrato físico, maltrato emocional, abuso financiero
Abandono físico, abandono emocional
¿Qué debo saber y hacer?
La violencia familiar se da en todos los niveles socioeconómicos y culturales. No siendo exclusivos de sectores marginales.
El ser una persona violenta se da por motivos culturales y no naturales. El vivir en un entorno violento y sufrir agresiones, hará que una persona sea más proclive de convertirse en un agresor.
Asimismo el uso de drogas legales o ilegales no es causal de maltratos, pero la desinhibición que estas producen desencadena más fácilmente la situación.
Si sufre o ha sufrido de violencia física, sexual o psicológica, es necesario conversar con familiares o amigos.
Siendo de suma importancia hacer una denuncia. Debe saber que se puede denunciar tanto las agresiones físicas como psicológicas.
Además es trascendente que la persona que sufre violencia familiar guarde y anote todos los hechos, como testigos, fechas, hechos, entre otros y si es posible informes médicos de agresiones anteriores.


2 comentarios:
LA CANCIÓN SIGUE SIENDO LA MISMA
Cuando cantarla es callar, entrar es quedarse afuera, unir es dividir, y actuar es ser un espectador indiferente.
"No sólo hay que mirar la Luna y el dedo que la señala, sino también, a la otra mano que intenta robar la cartera"
¿Qué se diría de alguien que ejecuta la fuerza bruta, el engaño y la corrupción para gobernar un jardín de infantes?
¿Qué códigos comunicativos se preservan en ese tipo de molde?
De una aberrante separación sobreviene la inercia de una lógica unión entre lo inocente y lo perverso, lo femenino y masculino, configurándose así una quimera que posee un particular lenguaje de carencia y desmesura, péndulo carcelario entre represión y liberación que juega por la noche y el día. Una afectación en el núcleo familiar que condiciona las relaciones y organización del cuerpo y mente social. Es el barro fundamental en dónde se da forma al Hombre que sirve al imperio.
"En la oscuridad, cualquier luz es suficiente, sin embargo una polilla podría dirigirse hacia una equivocada"
Los adultos se acostumbran, pero qué escucharían de sus niños.
¿Dónde empieza y en dónde termina el jardín de infantes en realidad?
Otros preguntarán, cuándo...
La estupidez, no sólo puede ser correcta, distinguida, refinada, reconocida, premiada y asimilada, andar bien vestida y ser ilustrada, también puede viajar en carreta o a la velocidad de la luz o estár en más de un sitio al mismo tiempo.
La estupidez cuántica no escapa a la relatividad en dónde se convierte en infinita, porque allí fue engendrada. Y fue el cómico y cósmico, Albert Einstein, el que descubrió que su engaño se desvanece cuando su masa es cero.
El producto y resultado de una fábrica, es lo que es, no puede ser algo más del propósito para lo que fue programado. Y en ella trabaja mucha gente que la confunde con La Vida, siendo simple teatro. Lucro en el defecto y la resiliencia en la virtud, se hermanan y establecen "la normalidad" en la cadena de montaje de la empresa. Mientras la crisis forma parte de un ciclo de renovación de los mecanismos de control, una obsolescencia programada que relega lo humano a un segundo plano.
El resultado del adiestramiento con premios y castigos es convertir al premio en no ser castigado, asegurando la mínima ventaja. Unos obedecen y otros no, obteniendo lo mismo.
Consecuentemente, ninguna persona es ajena a los efectos de la descomunicación. Aunque se adapte y compense el defecto y se terciarice la responsabilidad, la realidad terminará tocando a cada puerta dejando en evidencia el principio de armonía.
Las señales son inequívocas, las virtudes y defectos nunca mienten, el dolor y sufrimiento siempre tienen razón. Instinto y razón, sentir y pensar, son en la creatividad.
¿Quién escribe el guión?
Unos miran hacia la pantalla de cine y dicen, ¡es sólo ficción! y cuando le dan la espalda hablan seriamente de realidad, de un show por el que también han pagado, pagan y pagarán.
Éste dilema se soluciona dándose cuenta quién queda de un lado y quién del otro, y del qué, que se lleva a cuestas y el que se debe dejar.
Pero...
¿Quién es el intermediario, ese extraño relator que cuenta lo que sucedió y sucederá, y lo que nunca ocurrirá oculto en su silencio?
Es una encrucijada interesante, pero si nos adentramos al inframundo griego del defecto, nos remitirá al cercano mito de Jesús en su crucifixión. El ritual del sacrificio de la verdad, la libertad, el amor y la justicia, de la vida, que justifica al verdugo, al que se le transfiere ilusoriamente una responsabilidad que regresa mas temprano que tarde a cobrar la cuenta y el que se posiciona como agente evolutivo o azote divino autorizado. Y por el otro lado nos encontramos con su resurrección en virtud, Cristo, una refrescante consciencia renacida lógicamente en el mismo cuerpo, que observa y comprende el fenómeno de la cruz y ficción.
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En la dualidad del defecto, se encuentra la mafia de los autoelegidos en el lado bueno cedido, mientras del otro los auto expulsados, los esclavos.
El Angel, Rey y Soberano, es el que custodia el reino con su espada de fuego, de hierro y antivirus.
Mapa amo; territorio esclavo. La ficción es a su teatro, la interferencia a su intervención, la simulación en su simulacro. Su sistema de control es un conjunto de círculos de poder concéntricos que aparentan estár desvinculados unos de otros bajo diferentes máscaras y banderas.
Los oficiales juegan a favor de los intereses de la empresa, mientras los opositores en contra, de lo que se interpone a esos intereses. Los que brillan suelen ser captados para arrear a los incautos hacia el templo en donde sepultan la verdad. Sectas individualistas y colectivistas bailan al mismo son.
El arquetipo "amo y esclavo" son extremos de una misma vara o cuerda disonante. En el medio, ficciones fantásticas, legales y técnicas conforman la imaginaria frontera y manto de impunidad, un can Cerbero que muchos llaman verdad, acuñados con libros sagrados, constituciones y softwares. Todo es perfecto hasta que no. Básica y consecuentemente, lo que se desea, sueña, piensa, dice y hace puede ser usado en contra del cliente y en favor de la empresa.
El amo parasita el sistema aprovechándose del proceso del desarrollo natural, apropiándose de los resultados de la virtud y el defecto en el gobierno de la carencia, utilizando el símbolo de la verdad como instrumento de control. Pero es un esclavo más al estar obligado a sostener la consciencia ideal y relativa dónde brillan en la mediocridad, en su intento de llenar el vacío con lo superfluo.
Por eso suplen su carencia con la fuerza bruta, el engaño y la corrupción, que muchos creen y llaman inteligencia.
El matrimonio confunde el desarrollo de su consciencia con la sofisticación de su simbólico artificio físico y virtual que los ordena, al que delegan toda su responsabilidad.
"A las tonterías, por ser tontas no se les presta atención, sólo cuando comienzan a dar cosquillas o comezón, y luego al hacer daño es cuando se les llama problema y sin falta aparece un veloz carro de bomberos que siempre llega tarde, cuando ya se ha cosechado y cumplida la misión"
Ningún iniciado, cliente, paciente, consumidor o creyente elige al presidente, papa o rey, tampoco al director, juez, gerente, pastor ni general, y menos al dueño de la tierra, del dinero o de la empresa en donde trabaja, pero es más entretenido creer que si, jugando en un carrusel movilizado por una montaña rusa de sensaciones. Un circo, teatro y casino donde la casa siempre gana.
El contrato es entre el uno y los ceros detrás de él. Unos saben, deciden y mandan, y otros ignoran, obedecen y se adaptan. A cada parte le corresponde lo suyo, su administración y refugio, uno supeditado a otro que priva del contenido.
La libertad condicional es al amor condicional y se comercia en el permiso como derecho, en donde el pez grande termina devorando al pequeño.
"Roma, el mal mayor y menor beben de una misma fuente, en cambio Amor, sólo hay uno"
El amor es ciego y siempre jura eternidad en el matrimonio con la apariencia, sin embargo en la separación se quedará con lo amado.
Por eso el cornudo es el último en enterarse pero el primero en saberlo.
Más allá de la dictadura, sea una democrática, militar, teocrática, monárquica, tecnocrática o un pentágono de ellas, la humanidad avanza y siempre prevalece lo verdadero.
La gente seguirá protegiendo lo amado, construido y festejado, cada vez más, sin sus cadenas.
"El sentido común, la común unidad y común acción, obtiene su fruto en la sabiduría, reflejo de nuestra consciencia, del buen humor"
A pesar de todo, no hay que ser tan duros ni egoístas, porque el engaño, la mentira y la apariencia, tienen sentimientos y cumplen su función, aunque también, sus días contados.
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