PSICOLOGÍA Y SALUD
7 FRASES QUE DEBERÍAMOS DECIR A NUESTROS ALUMNOS CADA DÍA
Hay frases que nos llenan el corazón y el alma, que nos invitan a crecer y a confiar en nosotros mismos. Hay palabras que alimentan nuestra autoestima, que nos regalan paz y felicidad; y todavía más si vienen dichas de la boca de nuestro profesor.
1.- “Sé que sabrás hacerlo”
- Algunas palabras tienen el poder de reconfortar y hacernos sentir capaces de cualquier cosa.
- Fortalecen nuestra confianza y nos animan a emprender proyectos nuevos.
- Este tipo de expresiones son importantes durante la INFANCIA y la ADOLESCENCIA, que es el momento en que se está forjando la personalidad.
Las palabras mágicas: “Creo en ti”, “no dudo que lo conseguirás”, “lo vas a lograr”.
2.- “¿Por qué no pruebas?”
- Cuando hablamos desde el corazón y animamos a nuestros estudiantes a arriesgar, les llenamos de energía.
- Con nuestra actitud positiva y cercana; les recordamos que confiamos en ellos y, sobre todo, que tiene la capacidad para creer y crecer. Las experiencias que vivimos nos hacen ser la persona que somos y es así como se forja nuestra identidad.
- Las siguientes expresiones, serán útiles para retar a nuestros estudiantes: “¿Te atreves a probar?”, “¿y si lo intentamos juntos?”, “¿te animas a hacerlo?”
3.- “Me encanta cómo eres, me encanta cómo haces esto”
- Una parte importante en la construcción de la autoestima es la interacción con otras personas.
- Con el inicio de la escuela infantil, nuestros pequeños alumnos empiezan a relacionarse con otros niños de su edad y es bonito (y necesario) recordarles que cada uno de ellos es único y especial. ¡En la diferencia está el valor!
4.- “¿Y si tratas de verlo de otra forma?”
- Tendemos a ofuscarnos en nuestros propios pensamientos y nos resulta entonces difícil ver las cosas desde otro punto de vista.
- De tal manera que es genial disponer de alguien que nos empuje a pensar de distinta forma y que abra nuestra mente
- Creo que esta es una buena frase (en todas sus variantes) para que los alumnos se pongan en el lugar de otra persona y así conducirlos hacia un pensamiento más positivo y empático: “¿Crees que tu compañero Marcos pensaría igual?”, “¿mañana volverías a pensar lo mismo?”
5.- “¡Cuánto te has esforzado!”
- Todos necesitamos sentir que nuestros esfuerzos son reconocidos y no solo los logros que alcanzamos. Así es como la motivación recae en el camino y no únicamente en la meta final.
- Por eso, cuando destacamos con palabras bonitas la dedicación que nuestros alumnos han puesto en una tarea, fortalecemos esos comportamientos y actitudes positivas.
- algunas expresiones que puedes emplear: “Te esforzastes mucho en el trabajo de grupo”, “has trabajado duro en ello”,“puedes estar orgulloso, ¡cómo te has esforzado!”,
6.- “Sé que te sientes…”
- Los niños necesitan aprender vocabulario emocional para entender lo que están sintiendo y poner voz a sus emociones.
- Solo así logran identificar sus sentimientos y compartirlos con nosotros.
- Desde la escuela, podemos acompañar esas emociones, es decir, podemos pronunciar en voz alta cómo creemos que se sienten para ayudarles: “Veo que estás muy feliz”, “veo que eso no te ha gustado”, “me parece que estás enfadado.”
7.- “Me importa tu opinión, ¿qué piensas sobre esto?”
- Cuando damos valor a las opiniones de nuestros estudiantes, estos se sienten reconfortados y satisfechos. Advierte en que sus pensamientos son importantes y que cada uno de nosotros tiene su propia forma de pensar.
- Esto se traduce en unos beneficios inmediatos en la convivencia en las aulas: nuestros alumnos se muestran más receptivos y tolerantes y receptivos, y se promueve el diálogo entre ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario